B O M B I L A N D I A, la tierra de las bombillas

Tuvieron su auge en los 60, y están de vuelta para arrasar iluminando nuestros días. Somos pocos los que las producimos, por eso nuestro trabajo se "ve" recompensado.

martes, 26 de febrero de 2008

Termina el rodaje de Crónica de una lágrima


Mª JESÚS FERNÁNDEZ. La primera parte del rodaje del cortometraje "Crónica de una lágrima" culminó ayer con la grabación de una de sus secuencias centrales en la que el protagonista de la cinta, que constituye un alegato contra la pena de muerte, es ejecutado en la sala de inyecciones letales, que ha sido recreada a escala real para la ocasión.



El decorado, de ocho metros de largo por seis de ancho, es fruto de un intenso trabajo realizado durante los últimos 20 días por un equipo de cinco personas coordinado por el director de arte, Fernando Macías. En total son 35 personas las que ayer han participado en el rodaje de la secuencia central del cortometraje, compuesta por 33 planos, en la que el protagonista, el actor Jan Cornet, conocido por papeles como el que interpretó en la serie "Motivos Personales", se despide de sus amigos y familiares antes de morir y descubre lo importantes que resultan para él.Esta es una de las secuencias grabadas en los últimos tres días en distintas localizaciones, tanto en la capital zamorana como en la localidad portuguesa Miranda de Douro. El sábado el rodaje se centró en la antigua cárcel de Zamora, situada en la carretera de Almaraz, para filmar otra de las escenas en la que el condenado es conducido a la sala de ejecuciones.



Esta secuencia sirve para reflejar cómo vive las horas previas a su muerte.Mientras, ayer por la mañana se llevó a cabo el rodaje que escenifica la vida anterior del preso antes de ser sentenciado a la pena capital. Para ello se eligió un céntrico bar de la ciudad, el "Café de las Artes", conocido por su llamativa decoración y en el que se muestra las nocivas costumbres del personaje principal. Las localizaciones elegidas se completan con las secuencias grabadas en las instalaciones de la fábrica de Pevafersa en Toro, como lugar en el que trabaja uno de los actores que encarna al hermano del protagonista, donde se filmó el viernes pasado.



Estos tres días ponen fin al rodaje del cortometraje, que ahora afrontará la fase de montaje y postproducción antes de que pueda ser estrenado. El de Furones no ha sido el único equipo que ha elegido la capital zamorana como escenario de grabación durante este fin de semana, también compartido por otros dos proyectos.



Fuente: Diario de Zamora