Un famoso director nacional de cortos, cuyo nombre no puedo mencionar necesita mis bombillas para ambientar una escena de su último corto.
Yo no sé vosotros pero yo estoy de enhorabuena. Desde aquí le doy gracias al cielo.
Tuvieron su auge en los 60, y están de vuelta para arrasar iluminando nuestros días. Somos pocos los que las producimos, por eso nuestro trabajo se "ve" recompensado.
domingo, 3 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)






2 comentarios:
Pues que tengas siempre mucha mucha buena suerte
Enhorabuena!!
Publicar un comentario